Durante siglos, la deficiencia de hierro fue un problema de salud común, especialmente en zonas donde la carne escaseaba o era cara. Se descubrió que al insertar clavos de hierro en una fruta ácida como la manzana, se produce una reacción química. Los ácidos naturales de la manzana reaccionan con el hierro de los clavos, liberando pequeñas cantidades de hierro en la fruta. Al comerla, la manzana aportaba un poco de hierro extra al cuerpo: un primer intento de crear un suplemento de hierro casero.
Este se consideraba un remedio natural para la anemia, una condición causada por niveles bajos de hierro, que a menudo conduce a fatiga, debilidad y piel pálida.
Cómo funciona? Explicación científica:
Las manzanas contienen ácidos orgánicos como el málico y el cítrico. Al insertar un clavo de hierro limpio en una manzana y dejarlo allí durante varias horas, estos ácidos reaccionan con el metal. Este proceso forma sales de hierro (como el acetato de hierro), que se disuelven parcialmente en la fruta.
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