Se ha demostrado que el aceite de orégano elimina parásitos intestinales como la giardia y los oxiuros. Su acción antiparasitaria ayuda a limpiar el sistema digestivo, mejorando la salud intestinal y la absorción de nutrientes. Muchas personas que sufren de fatiga inexplicable o problemas digestivos han encontrado alivio al usar aceite de orégano en sus protocolos de desintoxicación.
Modo de empleo:
Unas gotas de aceite de orégano diluidas en un aceite portador o agua, tomadas durante 7 a 10 días, pueden ayudar a combatir los parásitos. Consulte siempre con un naturópata para obtener dosis seguras.
2. Elimina las infecciones del tracto urinario y de la vejiga.
Las infecciones urinarias y de la vejiga suelen ser causadas por bacterias como la E. coli. El aceite de orégano es un agente antibacteriano natural que puede penetrar las paredes celulares e inhibir la reproducción de microbios dañinos, lo que lo convierte en una excelente alternativa a los antibióticos sintéticos.
Combínalo con extracto de arándano y abundante agua para una limpieza natural del tracto urinario. Compra vitaminas y suplementos.
3. Detiene la propagación del virus del herpes.
Las investigaciones sugieren que el aceite de orégano puede inactivar el virus del herpes simple (VHS-1 y VHS-2) gracias a su potencia antiviral. Aplicar aceite de orégano diluido tópicamente sobre el herpes labial o ingerirlo al primer signo de un brote puede acortar su duración y reducir los síntomas.
Siempre diluya adecuadamente el aceite de orégano para evitar la irritación de la piel.
4. Remedio potente para el resfriado común y la gripe.
Los virus de la gripe y las infecciones respiratorias no tienen mucho éxito contra el aceite de orégano. Fortalece el sistema inmunitario, ayuda a eliminar la mucosidad y combate las infecciones bacterianas secundarias que suelen aparecer tras las enfermedades virales.
Remedio rápido:
agregue unas gotas de aceite de orégano al agua hirviendo e inhale, o tómelo con un aceite portador para aliviar los síntomas.
Nota de seguridad:
Aunque increíblemente potente, el aceite de orégano es muy potente y nunca debe tomarse sin diluir. Se recomienda usarlo bajo la supervisión de un profesional de la salud, especialmente si está embarazada, amamantando o padece enfermedades crónicas.