Durante años, el huevo ha sido uno de los alimentos más discutidos en el mundo de la nutrición. Algunos lo llaman un “súper alimento”, mientras otros lo miran con recelo por su contenido de colesterol. Y aunque es cierto que el huevo es una fuente de proteínas de altísima calidad, la pregunta sigue rondando la cabeza de muchos: ¿qué pasa realmente si comes 5 huevos al día?

Antes de entrar en detalle, vale la pena recordar que no existe una respuesta única que aplique para todos. Cada cuerpo es diferente, y lo que puede ser saludable para una persona muy activa, tal vez no lo sea tanto para alguien con problemas cardíacos o un estilo de vida más sedentario.

Empecemos por lo básico. Un huevo promedio contiene alrededor de 70 a 80 calorías, con unos 6 a 7 gramos de proteína, grasas saludables, vitaminas como la B12, D, A, E y minerales como hierro, fósforo y selenio. Además, contiene colina, un nutriente esencial para el cerebro y la función nerviosa. Si multiplicamos esto por cinco, estás obteniendo un auténtico cóctel de nutrientes. Pero también estás sumando alrededor de 35 gramos de proteína, una cantidad que no es nada despreciable, sobre todo si buscas ganar masa muscular o mantenerte saciado por más tiempo.

Ahora bien, aquí viene la parte interesante. Comer cinco huevos diarios puede tener efectos positivos… pero también algunas consecuencias que vale la pena considerar.

1. Más proteínas, más músculo (si haces ejercicio)

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Para quienes entrenan o buscan ganar masa magra, el huevo es un aliado excelente. Sus proteínas tienen un valor biológico muy alto, lo que significa que el cuerpo las utiliza de manera muy eficiente. Consumir cinco huevos al día puede ser una manera natural y económica de alcanzar tu requerimiento proteico diario, especialmente si haces ejercicio de fuerza o resistencia. Muchos deportistas lo hacen y notan mejoras en su recuperación y rendimiento.

Sin embargo, lo importante es mantener el equilibrio. No se trata de reemplazar otras fuentes de proteína, como carnes magras, legumbres o pescado, sino de complementar la dieta de forma inteligente.

2. Tu saciedad mejora y los antojos se reducen
Una de las ventajas más notables del huevo es su poder para mantenerte lleno por más tiempo. Al desayunar con huevos, especialmente si los combinas con vegetales o una rebanada de pan integral, es probable que no sientas hambre hasta muchas horas después. Esto puede ayudarte a controlar el apetito, reducir los antojos y, en consecuencia, comer menos a lo largo del día. Por eso, muchas personas que buscan perder peso incluyen huevos como parte fundamental de sus comidas.

3. Aumenta el colesterol… pero no necesariamente de forma negativa
Aquí es donde surge la mayor polémica. Sí, los huevos contienen colesterol, especialmente en la yema. Cada uno aporta unos 185 mg, por lo que cinco huevos sumarían más de 900 mg, una cifra que supera ampliamente la ingesta recomendada para algunas personas.

Pero hay que entender algo: el colesterol de los alimentos no siempre se traduce directamente en un aumento del colesterol en la sangre. El cuerpo regula su propio colesterol, y en la mayoría de las personas, cuando se consume más, el hígado produce menos. De hecho, varios estudios han demostrado que los huevos tienden a aumentar el colesterol HDL (el “bueno”) y a mantener o apenas elevar el LDL (el “malo”).

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